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Los nacimientos prematuros y los pulmones

En los últimos años, ha aumentado el número de niños que sobreviven a los nacimientos prematuros. Esto significa que puede producirse un aumento en el número de niños y adultos que tendrán problemas pulmonares en el futuro debido a la prematuridad. Esta hoja informativa analiza cómo el nacimiento prematuro afecta a los pulmones y qué puede hacerse para reducir las consecuencias de los problemas asociados al nacimiento prematuro, tanto de bebés como a lo largo de la vida, y ofrece consejos para los padres de niños prematuros.

Última actualización 14/04/2023
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¿Qué es un nacimiento prematuro?


Un embarazo medio dura aproximadamente de 37 a 42 semanas. Cuando un niño nace antes de haberse completado las 37 semanas de gestación, se considera prematuro. Aquellos nacidos antes de la semana 28 de gestación se consideran prematuros extremos.

El 75 % de los bebés prematuros nacen después de las 32 semanas, aunque los bebés con los problemas de salud más graves se encuentran en la categoría de “prematuros extremos”. Cada año, casi 15 millones de bebés en todo el mundo y unos 500.000 bebés en Europa nacen de forma prematura, 1 de cada 10. En vista de estas cifras, los bebés prematuros representan el mayor grupo de pacientes infantiles de Europa, y los nacimientos prematuros se han convertido en la principal causa de muerte en menores de 1 año y discapacidad desde el nacimiento tanto en países desarrollados como en países en desarrollo.

¿Existen factores de riesgo asociados al nacimiento prematuro?


Aproximadamente, en la mitad de los casos de nacimientos prematuros se desconoce el motivo exacto del parto prematuro. Sin embargo, se han identificado una serie de factores de riesgo que es probable que aumenten las posibilidades de un parto prematuro, como las infecciones maternas, edad muy temprana o muy avanzada de la madre (menor de 17 o mayor de 35), consumo de tabaco e incluso consumo pasivo de tabaco

¿Qué problemas de salud pueden afectar a los bebés prematuros?


En comparación con los bebés nacidos a término, los niños prematuros tienen un riesgo mayor de desarrollar complicaciones de salud. Cuanto antes nazca el bebé, menos desarrollados estarán sus órganos y mayor será el riesgo de sufrir complicaciones médicas más adelante. Entre estas se incluyen la parálisis cerebral, discapacidades motoras y sensoriales, trastornos del aprendizaje y la conducta y, frecuentemente, problemas pulmonares.

¿De qué manera está relacionado el nacimiento prematuro con las enfermedades pulmonares?


Los pulmones son unos de los últimos órganos en desarrollarse cuando el bebé está creciendo en el útero. Esto significa que cuando un bebé nace de forma prematura, sus pulmones no están completamente desarrollados, lo que puede ocasionar “problemas de salud” tanto a corto como a largo plazo.

Problemas a corto plazo


Síndrome de dificultad respiratoria (SDR)

El SDR es una de las principales causas de muerte en bebés prematuros. Se produce en bebés cuyos pulmones no están completamente desarrollados y está provocado principalmente por la ausencia de una sustancia protectora llamada tensioactivo pulmonar. Esta sustancia ayuda a mantener los pulmones del bebé llenos de aire, y cuando el bebé carece de ella necesita recibir oxígeno a través de un tubo y un sustituto del tensioactivo pulmonar. El SDR puede aumentar el riesgo de desarrollar DBP e infecciones respiratorias graves en los dos primeros años de vida, y de padecer asma más adelante.

Displasia broncopulmonar (DBP)

La enfermedad pulmonar que afecta más comúnmente a los bebés prematuros es una enfermedad conocida como displasia broncopulmonar (DBP). Se caracteriza por una respiración rápida, dificultad respiratoria y jadeos y tos para conseguir más oxígeno. La enfermedad normalmente se desarrolla como consecuencia de haber aplicado ventilación mecánica a los bebés prematuros. Esto ocurre cuando los respiradores respiran por el bebé hasta que los pulmones pueden hacerlo por sí solos. Aunque este proceso es a menudo fundamental para que el bebé sobreviva, puede dañar sus pulmones y provocar una inflamación que desencadene el desarrollo de la DBP. La DBP puede ser una enfermedad transitoria, pero en algunos niños los síntomas pueden persistir hasta la edad adulta, lo que aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades pulmonares crónicas, como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Virus respiratorio sincitial (VRS)

Prácticamente todos los bebés habrán contraído el VRS para cuando cumplan los dos años. En la mayoría de los bebés nacidos a término los síntomas del virus son muy similares a los del resfriado común. Los bebes nacidos a término obtienen anticuerpos a través de sus madres durante el embarazo, lo que ayuda a combatir el VRS y otros virus. Sin embargo, cuando un bebé nace antes, aunque sean unas pocas semanas, no cuenta con los anticuerpos suficientes antes de nacer. Esta carencia de anticuerpos, combinada con el hecho de que los pulmones no están aún completamente desarrollados, conlleva que la prematuridad sea el mayor factor de riesgo de una infección grave por el VRS. Entre los síntomas del virus se pueden incluir tos y sibilancias persistentes, fiebre alta y jadeos repentinos para conseguir respirar. Si su bebé muestra estos síntomas, es importante que se ponga en contacto con su médico lo antes posible. Los padres pueden ayudar a evitar que sus bebés contraigan la infección aplicando medidas preventivas contra el VRS en el bebé prematuro y recordando a aquellas personas que se encuentran en contacto directo con el bebé que se laven las manos con frecuencia, sobre todo antes de tocar al bebé, y limpiando los juguetes, la ropa de cama y las zonas de juego con frecuencia. También deben evitar que el bebé se encuentre cerca de personas que fumen.

Problemas a largo plazo


En la actualidad, los expertos no están seguros de los efectos a largo plazo en los bebés prematuros. Los avances médicos han conseguido que haya más bebés que vivan más tiempo, sobre todo en los casos de bebés prematuros extremos. Puesto que este es un avance relativamente reciente, los investigadores no han podido aún evaluar las consecuencias a largo plazo que ejerce un nacimiento prematuro sobre los pulmones. Sin embargo, se ha investigado el efecto de los nacimientos prematuros en niños en edad escolar, y se ha descubierto que los niños nacidos prematuramente tienen una capacidad de hacer ejercicio inferior a la de otros niños de su edad nacidos a término, mayor riesgo de desarrollar asma alérgico, menor función pulmonar general y más problemas de obstrucción de las vías respiratorias.

¿Cuál es el impacto de estas consecuencias para la salud?


Cuando un bebé nace prematuramente, se le lleva inmediatamente a una unidad especial de cuidados para bebés (unidad de cuidados intensivos neonatales) para que un equipo sanitario especializado pueda brindarle cuidados individualizados. Esto puede ser muy angustioso para los padres, ya que se les separa del bebé muy poco después de su nacimiento. Además, se une al hecho de que el bebé nazca inesperadamente pronto. Es posible que se indique a los padres que vuelvan a casa mientras el bebé continúa en el hospital, o pueden llevárselo a casa con ellos y administrarles allí terapia con oxígeno u otros tratamientos. Las familias que cuidan de un bebé prematuro a menudo tienen que enfrentarse a los costes psicológicos, económicos y sociales asociados a los problemas de salud a largo plazo derivados del cuidado de su hijo. Los efectos del nacimiento prematuro varían mucho de un país a otro, y durante las últimas décadas la diferencia de supervivencia entre los bebés nacidos en países con altos ingresos y los bebés nacidos en los países más pobres ha aumentado drásticamente. Muchos bebés prematuros, sobre todo aquellos nacidos antes de las 28 semanas, padecen problemas de salud en la vida adulta que pueden suponer un coste social y económico importante para el individuo, su familia y la sociedad.

¿Qué se puede hacer para reducir las consecuencias de los problemas asociados a la prematuridad?


Plan de seguimiento del programa de cuidados y cuidados posteriores

Un aspecto fundamental para mejorar el cuidado de los bebés prematuros con problemas pulmonares es desarrollar unos programas estructurados de seguimiento y de cuidados posteriores para el tratamiento, la documentación de las revisiones médicas y los cuidados posteriores. Esto significa que es importante que, cuando se haya tratado un aspecto de la enfermedad del niño, ese médico haga llegar el historial de la enfermedad a la siguiente persona que va a ocuparse del bebé. Los profesionales sanitarios deben poder asistir a los padres en casa mediante la formación y la educación. Aunque esto se hace bien en algunos países, otros sistemas sanitarios no cuentan con un programa de seguimiento efectivo.

Control de las infecciones

Otro aspecto importante que mejorar es aumentar la concienciación sobre el riesgo de las infecciones pulmonares. Si una infección se identifica pronto, es mucho más fácil tratarla.

Mejor apoyo a los padres

A menudo, los padres pueden sentirse impotentes cuando su bebé tiene una enfermedad grave tras el nacimiento. Es importante que reciban la mejor información posible y que se les remita a grupos locales de apoyo para padres con el fin de que puedan conocer las experiencias de otros. Si los padres y las familias se sienten apoyados, podrán gestionar mejor las posibles consecuencias de tener un bebé prematuro. Si usted se enfrenta a la presión de cuidar de un bebé prematuro, puede que tenga muchas preguntas, y es importante que se sienta apoyado durante ese tiempo. Existen organizaciones de padres en toda Europa que pueden ofrecer redes de apoyo e información a los padres en cada país.

La Fundación Europea para el Cuidado de los Recién Nacidos (EFCNI, por sus siglas en inglés) es la primera organización y red interactiva paneuropea que representa el interés de los niños prematuros y recién nacidos y de sus familias. Reúne a padres, profesionales sanitarios y partes interesadas procedentes de distintas disciplinas con el objetivo común de mejorar la salud a largo plazo de los niños prematuros y recién nacidos garantizando la mejor prevención, tratamiento, cuidado y apoyo posibles. Para obtener más información, puede visitar: www.efcni.org

Este material se ha recopilado con la ayuda de la profesora Gunilla Hedlin, la doctora Kajsa Bohlin, Katarina Eglin, de Fruehgeborene, y expertos de la Fundación Europea para el Cuidado de los Recién Nacidos (EFCNI).