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EPOC

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es un proceso a largo plazo que causa inflamación pulmonar, daños en el tejido pulmonar y obstrucción de las vías respiratorias, dificultando la respiración.

La enfermedad se presenta de varias formas, aunque se sabe poco de las causas de esta variación y la mejor manera de controlar las diferentes versiones de esta enfermedad.

Última actualización 25/01/2021
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Síntomas


Causas


La EPOC está causada por factores que producen la inflamación de los pulmones. Incluyen:

Los síntomas de la EPOC son dificultades respiratorias y tos crónica, con o sin flemas. Con el paso del tiempo, también pueden aparecer fatiga, anorexia y pérdida de peso. Una característica clave de esta enfermedad son los periodos de agravamiento de los síntomas, conocidos como exacerbaciones. Pueden dispararse por infecciones o exposición a altas cantidades de contaminación en el aire. Los síntomas de la EPOC empeoran con el tiempo y las exacerbaciones pueden acelerar el deterioro.

Las personas con EPOC sufren con frecuencia otras enfermedades, conocidas como co-morbilidades. Estas enfermedades pueden compartir factores de riesgo similares, como el consumo de tabaco y, con frecuencia, contribuyen a la gravedad de la enfermedad.

Las enfermedades más comunes que acompañan a la EPOC incluyen problemas cardíacos, ansiedad y depresión, osteoporosis, reflujo gastroesofágico, disfunción oseomuscular, anemia, cáncer de pulmón, diabetes y síndrome metabólico.

Prevención


La identificación de los factores y la prevención de la exposición a esos factores son el paso más importante para prevenir la enfermedad. Esto incluye:

  • Animar a los fumadores a dejar de fumar
  • Evitar la exposición pasiva al humo de los niños y los bebés antes de su nacimiento
  • Reducir la exposición a la contaminación del aire interior procedente de los combustibles de biomasa de los países en vías de desarrollo
  • Evitar los brotes de EPOC

Tratamiento


La EPOC se diagnostica con una prueba de espirometría. Durante esta prueba, se respira en un aparato llamado espirómetro, que mide la cantidad de aire de los pulmones y la velocidad con la que puede expulsarlo una persona. Si la prueba muestra que la cantidad de aire expulsado por una persona es baja, puede indicar una obstrucción de las vías respiratorias y una fase temprana de la EPOC.

No se conoce ninguna cura para la EPOC, pero puede controlarse de forma eficaz para reducir el impacto de los síntomas sobre la calidad de vida. El control de la enfermedad incluye:

  • Reducción de la exposición a los factores de riesgo, incluidos el tabaco y la contaminación del aire
  • Mejora de la capacidad de ejercicio para ayudar a aliviar los síntomas
  • Tratamiento médico con broncodilatadores para ayudar a evitar los brotes
  • Terapia con oxígeno para reducir las dificultades respiratorias
  • Las personas con EPOC pueden participar en programas de ejercicio conocidos como rehabilitación pulmonar. Se centran en la mejora de la capacidad de la persona para el ejercicio y la educación para ayudarle a controlar la enfermedad.

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Necesidades actuales y futuras


Existe mucho recorrido para la mejora de los cuidados de personas con EPOC. Para lograrlo, los expertos recomiendan mejoras en las áreas siguientes:

  • Se necesitan más estudios sobre la prevención, educación, medicamentos, tratamiento y cuidados actuales para lograr una mejora de los estándares en toda Europa
  • Más investigación sobre la efectividad de técnicas actuales de control de la enfermedad
  • Nuevas terapias para ralentizar el progreso de la enfermedad
  • Más estrategias efectivas para reducir el consumo de tabaco
  • Más concienciación de los gobiernos, la industria y el público en general sobre la pesada carga que supone la EPOC para Europa
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